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El combustible es un insumo esencial para las empresas. A pesar de los estímulos fiscales que tienen, compañías con flotilla vehicular destinan hasta 35% de sus gastos de operación a este rubro y el porcentaje podría elevarle aún más con la reciente alza de 20% a las gasolinas. Por ello, para este tipo de organizaciones, ahorrar en combustible es una tarea impostergable.

“Cuando una empresa ahorra en combustible, también lo hace en dinero, reduce las emisiones contaminantes, mejora su seguridad, disminución del estrés y los gastos de mantenimiento”, asegura en entrevista Luis Adrián Fernández Ramírez, especialista en ahorro de combustible y consultor de Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales).

El también autor de la Guía del Taller Transportista Eficiente menciona en ésta que los mayores ahorros en combustible están en los controles técnicos (30%) y la administración de la flota (35 por ciento), aunque “el manejo adecuado de las unidades puede arrojar ahorros de 9 a 23% y el mantenimiento de los vehículos contribuye con 15%”, estima.

Una buena conducción técnico-económica, aquella en la que se conoce la tecnología del vehículo para optimizar su uso mecánico y por lo tanto el del combustible, implica por ejemplo esperar 30 segundo una vez que se ha encendido el vehículo, antes de iniciar la marcha y esperar a que la temperatura de la unidad se estabilice para aumentar la velocidad, indica la guía de la Comisión Nacional para el Uso eficiente de la Energía (Conuee).

Una conducción técnica debe conservar constante la cantidad de movimiento del vehículo, por lo tanto, la única manera de hacerlo es llevar una velocidad constante lo que permite un menor consumo de combustible.

La Guía del Taller del Autotransportista Eficiente indica además que la velocidad constante permite un mejor consumo de combustible y para ello el operador debe prever semáforos, embotellamientos y otras dificultades de tráfico.

Fernández Ramírez señala en su guía las áreas de oportunidad para ahorrar combustible: capacitación de los operadores de las unidades, la selección técnica de los vehículos; gestión adecuada del combustible; mejora en el mantenimiento de las unidades y la logística en las operaciones de tráfico.

Y en ello trabaja la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar). Enrique Armando González Muñoz, delegado de la cámara en Guanajuato, asegura que los costos por concepto de combustible representan entre 30 y 35% de los gastos de operación de las empresas, por ello, trabajan en proyectos de certificación y optimización de recursos con las empresas que tienen el distintivo “Transportando el país”, otorgado por ese organismo.

En el 2015, agrega González Muñoz, la Canacar ofreció capacitación en manejo de unidades, aspectos básicos administrativos y desarrollo de personal para pequeñas y medianas empresas (pymes) y este año planean extenderlo a medianas y grandes organizaciones.

Tecnología, la mejor opción

Otras alternativas para ahorrar en el consumo de combustible son el uso de plataformas y dispositivos tecnológicos para control de gastos. Aurelie Bagard directora comercial Pymes de Edenred, cuyas soluciones simplifican la gestión operativa en las empresas, asegura que “la implementación de controles permite a una empresa reducir 20% sus gastos”.

Para los tractocamiones, por otro lado, ya existen tecnologías que permiten ahorrar en promedio 100,000 pesos al mes en combustible, ya que se logra saber en tiempo real cuánto diésel se coloca y en qué estación.

“En tractocamiones con un tanque arriba de 200 litros instalamos un sensor de combustible y una caja negra dentro del camión, la cual envía información a una plataforma que permite saber en tiempo real cuánto diésel se le pone con exactitud”, explica Miguel Navarro, director comercial de Tecnocontrol Vehicular.

Otra ventaja de este sistema es que permite saber si la unidad consume combustible en lugares clandestinos (cachimba) y si el tanque ha sido ordeñado, que es otro de los problemas de las empresas transportistas.

El robo de combustible, entre lo que extrae el operador y lo que no carga la gasolinera, es de 10 o 12% al mes en promedio. Un tractocamión que mueve mercancía de Monterrey a México normalmente gasta al mes entre 80 y 90,000 pesos. Calculamos que puede ahorrar hasta 80,000 pesos”, asevera Miguel Navarro, y agrega que, con el reciente incremento a los precios, el ahorro puede llegar a 100,000 pesos.

Los biocombustibles, como el bioetanol, también son una opción para ahorrar en el uso de los combustibles fósiles. Fernández Ramírez asegura que el biodiesel no daña el motor, lo que sí sucede con el diésel alterado o huachicol, que puede llegar a quemarlo y con ello reducir la vida útil del vehículo, advierte por último el especialista.

 
 
Fuente: El Empresaio